«Quizás llevas demasiado tiempo intentando poder con todo, o puede que por fuera parezca que todo está bien, pero por dentro sientes que algo no termina de encajar.»
¿ Te reconoces en alguna de estas situaciones?
«No consigo dejar de pensar»
Le das vueltas constantemente a las cosas, anticipas lo que podría pasar y te cuesta desconectar.
«Me cuesta poner límites»
Dices que sí cuando quieres decir que no, tienes miedo de decepcionar y después aparece la culpa.
«Ya no me siento como antes»
Te encuentras más triste, cansada, insegura o desconectada de ti misma.
«Sé que necesito ayuda, pero no sé por dónde empezar»
Nunca has hecho terapia o no tienes claro qué necesitas. Y está bien.
No tienes que tenerlo todo claro para pedir ayuda.
No tienes que seguir viviendo en modo supervivencia.
Hay momentos en los que simplemente sobrevivir al día a día parece suficiente.
La terapia puede ayudarte a parar, entender qué está ocurriendo y empezar a relacionarte contigo mismo y con lo que te sucede de una manera diferente.
No se trata de tener siempre todo bajo control. Se trata de aprender a estar contigo incluso cuando las cosas se ponen difíciles.

¿En qué puedo acompañarte?
Ansiedad y estrés
Si sientes que tu cabeza no para, estás constantemente preocupada o tienes la sensación de estar al límite, podemos trabajar para comprender qué está ocurriendo y desarrollar nuevas herramientas para gestionarlo.
Trauma
Te acompaño a trabajar el trauma, los bloqueos emocionales y las experiencias difíciles que siguen afectando a tu presente.
A través de la terapia EMDR, podemos avanzar hacia un mayor bienestar y equilibrio emocional.
Límites y relaciones
Para aprender a decir que no, expresar lo que necesitas y construir relaciones más sanas sin sentir que tienes que dejarte a ti misma en segundo plano.
Duelo y cambios vitales
Para atravesar pérdidas, rupturas y momentos de cambio con un espacio donde puedas expresar y elaborar todo aquello que estás viviendo.
Psicología perinatal
Acompañamiento durante el embarazo, posparto y otros procesos relacionados con la maternidad, cuando aparecen emociones difíciles, inseguridades o cambios que cuesta gestionar.
Terapia de pareja
Cuando las discusiones se repiten, cuesta entenderse o sentís que os habéis alejado, la terapia de pareja puede ayudaros a parar, escucharos y entender qué está pasando. Un espacio para hablar sin culpas, mejorar la comunicación y encontrar juntos una forma de relacionaros que os haga sentir mejor.
Palabras para acompañarte
Pequeñas reflexiones para esos momentos en los que necesitas parar, escucharte y mirarte con un poco más de comprensión.

Poner límites no significa querer menos a los demás. También significa aprender a cuidarte a ti.
Noelia Otero, Psicóloga General Sanitaria

Pedir ayuda no significa que no puedas sola. Significa que no tienes por qué hacerlo sola.
Noelia Otero, Psicóloga General Sanitaria

A veces, empezar a estar mejor comienza simplemente por poder decir: ‘no estoy bien’.
Noelia Otero, Psicóloga General Sanitaria
¿Cómo trabajaremos juntos?
No creo en una terapia igual para todo el mundo.
Cada persona llega con una historia, unas circunstancias y unas necesidades diferentes. Por eso iremos construyendo el proceso juntos, respetando tu ritmo y aquello que necesitas trabajar.
1 – Te escucho
Empezaremos por entender qué estás viviendo y qué te ha llevado a buscar ayuda.
2 – lo comprendemos
Pondremos palabras a lo que ocurre y trataremos de entender qué hay detrás de aquello que estás sintiendo.
3 – Trabajamos y avanzamos
Iremos incorporando herramientas y estrategias adaptadas a ti y a tus objetivos. El objetivo no es que dependas de la terapia, sino que puedas ir adquiriendo recursos para afrontar tu vida con mayor seguridad y autonomía.
Empezar terapia puede ser más sencillo de lo que imaginas.
No necesitas saber exactamente qué te pasa ni tener claro qué necesitas trabajar.
1 – Escríbeme
Puedes contactarme por WhatsApp, email o teléfono.
2 – Hablamos y resolvemos tus dudas
Tendremos una primera llamada gratuita para conocernos y que puedas contarme qué estás viviendo. Te explicaré cómo trabajo y podrás preguntarme todo lo que necesites.
3 – Decidimos juntos
Si sentimos que puedo acompañarte, buscaremos el día y la hora que mejor encajen contigo. Sin compromiso. Sin presión. A tu ritmo.

